El castillo de Cofrentes está ubicado en la parte más elevada de la población, sobre un promontorio de origen volcánico. Aunque se han encontrado restos cerámicos de la época del Bronce e Ibérica en el cerro, no es hasta el siglo XI cuando se levantan los primeros muros defensivos del castillo, construido con tapial islámico. De esta manera, se constituye en una fortificación defensiva sobre una atalaya natural que domina el tráfico fluvial de los ríos Cabriel y Júcar.
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A lo largo de la historia, el castillo cambió tanto de propietarios como de usos. Continuó con su función de castillo-fortaleza tras pasar al Reino de Valencia, debido al pacto entre Alfonso X y Pedro el Grande en el siglo XIII. A comienzos del siglo XVII, después de la expulsión de los moriscos, pasó a manos de Pedro Centelles de Borja, quien encargó su reforma como palacio-residencia. A partir del siglo XVIII retomó su función original defensiva, ya que se vio envuelto en distintos ataques durante las guerras de Sucesión, Independencia y Carlistas.
A principios del siglo XX, el castillo llegó a cumplir la función de colegio. Después quedó relegado al abandono hasta el comienzo de su rehabilitación a finales del siglo pasado. Desde entonces es un edificio patrimonial y turístico de primer orden.
La fortaleza está formada por dos recintos claramente diferenciados: el albacar o recinto inferior, donde podía refugiarse la población en caso de ataque, y el superior, que alberga las construcciones de la parte noble. El paramento inferior es de fábrica de sillería y mampostería. Las aspilleras, construidas con yeso y mampostería, se conservan de manera irregular y datan de la última guerra carlista. La torre del homenaje es de planta cuadrada y cuenta con cuatro niveles. Presenta una ventana con arco conopial de origen gótico construida con yeso. En el piso superior se encuentra el reloj mecánico artesano, realizado mediante forja, de mediados del siglo XVIII. El mecanismo interior puede verse durante las visitas al castillo.
Las principales estructuras que se pueden observar en el castillo son el patio de armas y sus dependencias relacionadas (cocina, capilla, salón comedor…), el aljibe, la bodega y la torre del homenaje, en la que se encuentra el museo. Éste último está formado por una única sala en la que se puede hacer un recorrido por la historia tanto del castillo como del término. Además, se exponen los vestigios hallados en las diferentes intervenciones arqueológicas realizadas.


El castillo está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y está inscrito en la sección primera del Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano con la categoría de Monumento. Su Torre del Homenaje hospeda el reloj más antiguo de toda la Comunitat Valenciana.
Al museo se accede mediante las visitas guiadas que se realizan de manera diaria desde la Tourist Info. Estas visitas son tanto grupales como particulares, a las 11 horas, y se pueden reservar por teléfono (96 189 43 16).
De modo excepcional, la visita al castillo no estará disponible durante el fin de semana de Todos los Santos.
